30 dic. 2010

Ante el nuevo año

Perdón, Señor...Gracias, Señor, pues de repente he sentido como si todo mi pasado se hundiera y se abrasara en el fuego Trinitario. Como si libremente empezara a nacer de nuevo y pudiera decir: AHORA EMPIEZO. Y creo que el Señor dehace el pasado. No el pasado lejano, sino el de ayer, el de hace unos instantes...,todo queda borrado, todo se deshace en su amor. Y la felicidad invade el alma y la vida toda canta victoriosa..., AHORA EMPIEZO..., HOY NAZCO DE NUEVO.
Con mis mejores deseos para todos. El Señor nos bendiga.

26 dic. 2010

Cueva de Belén


Cueva de Belén misterio,
cita de todas las razas,
gozo de todos los pueblos,
vida de todas las almas.
Cueva de Belén misterio,
no sé qué hay en tu silencio,
no sé qué es eso que cantas,
eso que dices al mundo,
en tu secreta balada.

24 dic. 2010

Palabras desde el silencio de medianoche

Por un ventanuco de aquella cueva-establo vi parpadear las estrellas. Cerré los ojos. Advertí que se aproximaba el momento. De pronto sentí como que mi cuerpo fuera a estallar. Me concentré igual que en mis mejores instantes de contemplación y la alegría de mi ser más profundo tomó la forma de una paz sin límites.
Sin dolor, fluidamente, Jesús brotó de mis entrañas y lloraba hecho un niño sobre el suelo del establo que en esos momentos parecía el cielo cubierto de estrellas. Mi hijo, el Hijo del Hombre, estaba allí recién nacido.
Lo cogí entre mis brazos como si abrazara el aire. No se había abierto la tierra. Era yo la que me había abierto a su luz.
Lo abracé llorando. Mis lágrimas se mezclaron con las suyas y aquel establo inmundo me pareció el centro de todos los mundos posibles.
Era como si el Dios, que había sentido tantas veces como luz, hubiera tomado forma de débil criatura, o como si el sol hubiera amanecido definitivamente y al mismo tiempo en todas las noches de la tierra.
Mis lágrimas tropezaban con mis risas y ya me daba igual dónde me encontrara: si en la tierra o en el cielo, en una cueva o en un palacio
.
El era mi príncipe, mi centro, mi querubín, y estaba allí, había venido.
Todo había sucedido tan sencilla y naturalmente que sólo podía ser sobrenatural.
No sabría definir la paz que flotaban en aquel establo. Lo acosté en el pesebre y enseguida abrió sus ojillos para mirarme y nuca sabré expresar cómo me sentí.
Quizá la mimada de Dios. Quizá la esclava del Señor. Quizá la madre. Quizá la muchacha eterna que nunca dejaría de ser. La luz me miraba. El mar me miraba. Las estrellas me miraban.

¿Qué cómo era El? No lo puedo describir. Prefiero que os lo imaginéis. Porque, si cerráis los ojos, cada uno de vosotros lo lleváis, como yo lo llevé siempre, en vuestras entrañas, en un lugar secreto y a veces desconocido del corazón.
P.L.
Santa y Feliz Navidad, con mis mejores deseos hechos oración por todos.

19 dic. 2010

Navidad a la puerta

Ya falta muy poco..."Hagamos silencio para escuchar la Palabra de Dios y meditarla, para que ella, por la acción eficaz del Espíritu Santo, siga morando, viviendo y hablándonos a lo largo de todos los días de nuestra vida. De este modo, la Iglesia se renueva y rejuvenece siempre gracias a la Palabra del Señor que permanece eternamente (cf. 1 P 1,25; Is 40,8). Y también nosotros podemos entrar así en el gran diálogo nupcial con que se cierra la Sagrada Escritura: «El Espíritu y la Esposa dicen: “¡Ven!”. Y el que oiga, diga: “¡Ven!”... Dice el que da testimonio de todo esto: “Sí, vengo pronto”. ¡Amen! “Ven, Señor Jesús”» (Ap 22,17.20). (BENEDICTO XVI, Verbum Domini 124).

11 dic. 2010

Alegría

Ya estamos en el Tercer domingo de Adviento.
Domingo de la alegría.
"Gaudete in Domino semper"
Y el estar siempre alegres es una consecuencia de estar siempre y totalmente en el Señor. El apóstol nos manda estar en Él y nosotros lo cantamos alegres en la antífona de entrada de la Misa de este domingo. El Señor está cerca, ¿cómo no estar alegres, si es Él nuestra riqueza? Los santos, en medio de grandes sufrimientos externos e internos, a los ojos de los demás desbordaban gozo. Ojalá sea también así en nosotros.

10 dic. 2010

En su dicha perdido,
abandonado a tu dulzura ardiente,
de sí mismo en olvido,
el corazón, que te busca, se siente
siempre feliz y transparente.

7 dic. 2010

Vigilia de la Inmaculada



Pidamos para que en la Vigilia de esta noche, en honor de Nuestra Madre Inmaculada, muchos jóvenes redescubrar su identidad cristiana y se decidan por el seguimiento real de Jesús, según la vocación que a cada uno el Señor le conceda.

4 dic. 2010

Un mundo diferente es posible.

En este segundo domingo de nuestro Adviento, la Palabra de Dios viene a nosotros como anuncio esperanzado, diciéndonos que efectivamente no nos engaña nuestro corazón cuando sueña un mundo diferente al que cotidianamente nos asomamos. Ese cielo nuevo y esa tierra nueva en donde Dios habitará entre nosotros, en donde no habrá llanto ni pesar, en el que todo lo caótico cederá para dar paso a una ciudad buena y bella, habitable según el proyecto de Dios, ya está entre nosotros. Esa tierra nueva es Jesucristo y su reino, que viene continuamente a quien le acoge.
S.M.

3 dic. 2010

Entra un instante en ti mismo

"Deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedicare algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia.(...)
Míranos, Señor; escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Manifiéstanos de nuevo tu presencia para que todo nos vaya bien; sin eso todo será malo. Ten piedad de nuestros trabajos y esfuerzos para llegar a ti, porque sin ti nada podemos.Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no puedo encontrarte si tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré."
San Anselmo.

1 dic. 2010

La venida del Señor

Conocemos tres venidas del Señor.
Además de la primera y de la última, hay una venida intermedia. Aquéllas son visibles, pero ésta no. En la primera el Señor se manifestó en la tierra y vivió entre los hombres, cuando -como él mismo dice- lo vieron y lo odiaron. En la última contemplarán todos la salvación que Dios nos envía y mirarán a quien traspasaron. La venida intermedia es oculta, sólo la ven los elegidos, en sí mismos, y gracias a ella reciben la salvación. En la primera el Señor vino revestido de la debilidad de la carne; en esta venida intermedia viene espiritualmente, manifestando la fuerza de su gracia; en la última vendrá en el esplendor de su gloria. Esta venida intermedia es como un camino que conduce de la primera a la última.
En la primera Cristo fue nuestra redención; en la última se manifestará como nuestra vida; en esta venida intermedia es nuestro descanso y nuestro consuelo.

San Bernardo

28 nov. 2010

Adviento

Toda vida que avanza feliz hacia Dios podría llamarse: Adviento.
El Señor viene siempre,
viene en el deseo y viene en el amor;
viene en el sufrimiento y viene en el gozo;
viene en el sacramento y viene en el hermano;
viene siempre.
Cada vez que deseamos y pedimos su venida,
ya está viniendo, o ya ha venido.
Siempre es Adviento.
Que nuestra súplica en este tiempo sea constante: ¡Ven, Señor, Jesús!

24 nov. 2010

Sed de TI

Mi corazón está sediento de amores puros, de vacíos totales y absolutos, por eso de él tengo que sacar todo lo que no sea Dios.

22 nov. 2010

¿Todo?

"...esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir".

¿Doy todo lo que tengo para vivir o me reservo algo? ¿doy de lo que es "mi pobreza" a mis ojos, o a los ojos los demás?

Jesús, Tú sabes...

20 nov. 2010

Mirada de Jesús

Hemos de apacentar nuestros ojos, y sobre todo nuestro corazón, en la mirada serena de Jesús.

17 nov. 2010

Quiero cantarte siempre

Jesús, quiero cantarte siempre, que mi vida sea una lira para Ti. Que pronto arranques de mí todas los sonidos que deseas.

16 nov. 2010

Verbum Domini

Por fin se ha publicado la Exhortación Apostólica sobre la Palabra de Dios. El Papa la firmó el día de San Jerónimo, gran apasionado de la Sagrada Escritura. Ojalá se nos conceda tener un amor tierno y vivo por ella, como lo tenía este gran santo.
Por si a alguien interesa, os pongo el enlace.
Verbum Domini

14 nov. 2010

Los ideales


"Los ideales son como las estrellas:

nunca los alcanzaremos.

Pero igual que los marineros

en alta mar,

trazaremos nuestro camino

siguiéndolas."


13 nov. 2010

Lo grande

Todo lo que es grande en este mundo proviene de Dios, y, visto desde el ángulo del ser humano, proviene de la oración y del sacrificio.

11 nov. 2010

Oración por los que son perseguidos por Jesús

ESTA ES LA NOTICIA:

En el secuestro del templo, que ha sido el mayor ataque contra cristianos desde el fin del régimen de Sadam Hussein, fallecieron 44 feligreses, dos sacerdotes y siete miembros de la fuerzas de seguridad iraquíes, tras ser tomada la iglesia por militantes islamistas del Estado Islámico de Irak, un grupo vinculado a Al Qaida.El nuevo ataque perpetrado ayer, que ha sacudido hasta seis distritos de la capital iraquí, ha acrecentado el miedo y revela la vulnerabilidad de los cristianos en la república iraquí, ya que se produce apenas seis días después de que Al Qaida amenazara con matar a los cristianos «allá donde estén».

OREMOS, OREMOS POR NUESTROS HERMANOS EN LA FE.

8 nov. 2010

Homilía de Benedicto XVI- Barcelona

Este día es un punto significativo en una larga historia de ilusión, de trabajo y de generosidad, que dura más de un siglo. En estos momentos, quisiera recordar a todos y a cada uno de los que han hecho posible el gozo que a todos nos embarga hoy, desde los promotores hasta los ejecutores de la obra; desde los arquitectos y albañiles de la misma, a todos aquellos que han ofrecido, de una u otra forma, su inestimable aportación para hacer posible la progresión de este edificio. Y recordamos, sobre todo, al que fue alma y artífice de este proyecto: a Antoni Gaudí, arquitecto genial y cristiano consecuente, con la antorcha de su fe ardiendo hasta el término de su vida, vivida en dignidad y austeridad absoluta. Este acto es también, de algún modo, el punto cumbre y la desembocadura de una historia de esta tierra catalana que, sobre todo desde finales del siglo XIX, dio una pléyade de santos y de fundadores, de mártires y de poetas cristianos. Historia de santidad, de creación artística y poética, nacidas de la fe, que hoy recogemos y presentamos como ofrenda a Dios en esta Eucaristía.
La alegría que siento de poder presidir esta ceremonia se ha visto incrementada cuando he sabido que este templo, desde sus orígenes, ha estado muy vinculado a la figura de san José. Me ha conmovido especialmente la seguridad con la que Gaudí, ante las innumerables dificultades que tuvo que afrontar, exclamaba lleno de confianza en la divina Providencia: “San José acabará el templo”. Por eso ahora, no deja de ser significativo que sea dedicado por un Papa cuyo nombre de pila es José.
¿Qué hacemos al dedicar este templo? En el corazón del mundo, ante la mirada de Dios y de los hombres, en un humilde y gozoso acto de fe, levantamos una inmensa mole de materia, fruto de la naturaleza y de un inconmensurable esfuerzo de la inteligencia humana, constructora de esta obra de arte. Ella es un signo visible del Dios invisible, a cuya gloria se alzan estas torres, saetas que apuntan al absoluto de la luz y de Aquel que es la Luz, la Altura y la Belleza misma.
En este recinto, Gaudí quiso unir la inspiración que le llegaba de los tres grandes libros en los que se alimentaba como hombre, como creyente y como arquitecto: el libro de la naturaleza, el libro de la Sagrada Escritura y el libro de la Liturgia. Así unió la realidad del mundo y la historia de la salvación, tal como nos es narrada en la Biblia y actualizada en la Liturgia. Introdujo piedras, árboles y vida humana dentro del templo, para que toda la creación convergiera en la alabanza divina, pero al mismo tiempo sacó los retablos afuera, para poner ante los hombres el misterio de Dios revelado en el nacimiento, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. De este modo, colaboró genialmente a la edificación de la conciencia humana anclada en el mundo, abierta a Dios, iluminada y santificada por Cristo. E hizo algo que es una de las tareas más importantes hoy: superar la escisión entre conciencia humana y conciencia cristiana, entre existencia en este mundo temporal y apertura a una vida eterna, entre belleza de las cosas y Dios como Belleza. Esto lo realizó Antoni Gaudí no con palabras sino con piedras, trazos, planos y cumbres. Y es que la belleza es la gran necesidad del hombre; es la raíz de la que brota el tronco de nuestra paz y los frutos de nuestra esperanza. La belleza es también reveladora de Dios porque, como Él, la obra bella es pura gratuidad, invita a la libertad y arranca del egoísmo.
Hemos dedicado este espacio sagrado a Dios, que se nos ha revelado y entregado en Cristo para ser definitivamente Dios con los hombres. La Palabra revelada, la humanidad de Cristo y su Iglesia son las tres expresiones máximas de su manifestación y entrega a los hombres. «Mire cada cual cómo construye. Pues nadie puede poner otro cimiento que el ya puesto, que es Jesucristo» (1 Co 3,10-11), dice San Pablo en la segunda lectura. El Señor Jesús es la piedra que soporta el peso del mundo, que mantiene la cohesión de la Iglesia y que recoge en unidad final todas las conquistas de la humanidad. En Él tenemos la Palabra y la presencia de Dios, y de Él recibe la Iglesia su vida, su doctrina y su misión. La Iglesia no tiene consistencia por sí misma; está llamada a ser signo e instrumento de Cristo, en pura docilidad a su autoridad y en total servicio a su mandato. El único Cristo funda la única Iglesia; Él es la roca sobre la que se cimienta nuestra fe. Apoyados en esa fe, busquemos juntos mostrar al mundo el rostro de Dios, que es amor y el único que puede responder al anhelo de plenitud del hombre. Ésa es la gran tarea, mostrar a todos que Dios es Dios de paz y no de violencia, de libertad y no de coacción, de concordia y no de discordia. En este sentido, pienso que la dedicación de este templo de la Sagrada Familia, en una época en la que el hombre pretende edificar su vida de espaldas a Dios, como si ya no tuviera nada que decirle, resulta un hecho de gran significado. Gaudí, con su obra, nos muestra que Dios es la verdadera medida del hombre. Que el secreto de la auténtica originalidad está, como decía él, en volver al origen que es Dios. Él mismo, abriendo así su espíritu a Dios ha sido capaz de crear en esta ciudad un espacio de belleza, de fe y de esperanza, que lleva al hombre al encuentro con quien es la Verdad y la Belleza misma. Así expresaba el arquitecto sus sentimientos: “Un templo [es] la única cosa digna de representar el sentir de un pueblo, ya que la religión es la cosa más elevada en el hombre”.
Esa afirmación de Dios lleva consigo la suprema afirmación y tutela de la dignidad de cada hombre y de todos los hombres: “¿No sabéis que sois templo de Dios?... El templo de Dios es santo: ese templo sois vosotros” (1 Co 3,16-17). He aquí unidas la verdad y dignidad de Dios con la verdad y la dignidad del hombre. Al consagrar el altar de este templo, considerando a Cristo como su fundamento, estamos presentando ante el mundo a Dios que es amigo de los hombres e invitando a los hombres a ser amigos de Dios. Como enseña el caso de Zaqueo, del que se habla en el Evangelio de hoy (cf. Lc 19,1-10), si el hombre deja entrar a Dios en su vida y en su mundo, si deja que Cristo viva en su corazón, no se arrepentirá, sino que experimentará la alegría de compartir su misma vida siendo objeto de su amor infinito.
La iniciativa de este templo se debe a la Asociación de amigos de San José, quienes quisieron dedicarlo a la Sagrada Familia de Nazaret. Desde siempre, el hogar formado por Jesús, María y José ha sido considerado como escuela de amor, oración y trabajo. Los patrocinadores de este templo querían mostrar al mundo el amor, el trabajo y el servicio vividos ante Dios, tal como los vivió la Sagrada Familia de Nazaret. Las condiciones de la vida han cambiado mucho y con ellas se ha avanzado enormemente en ámbitos técnicos, sociales y culturales. No podemos contentarnos con estos progresos. Junto a ellos deben estar siempre los progresos morales, como la atención, protección y ayuda a la familia, ya que el amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural. Sólo donde existen el amor y la fidelidad, nace y perdura la verdadera libertad. Por eso, la Iglesia aboga por adecuadas medidas económicas y sociales para que la mujer encuentre en el hogar y en el trabajo su plena realización; para que el hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman una familia sean decididamente apoyados por el Estado; para que se defienda la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente. Por eso, la Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar.
Al contemplar admirado este recinto santo de asombrosa belleza, con tanta historia de fe, pido a Dios que en esta tierra catalana se multipliquen y consoliden nuevos testimonios de santidad, que presten al mundo el gran servicio que la Iglesia puede y debe prestar a la humanidad: ser icono de la belleza divina, llama ardiente de caridad, cauce para que el mundo crea en Aquel que Dios ha enviado (cf. Jn 6,29).
Queridos hermanos, al dedicar este espléndido templo, suplico igualmente al Señor de nuestras vidas que de este altar, que ahora va a ser ungido con óleo santo y sobre el que se consumará el sacrificio de amor de Cristo, brote un río constante de gracia y caridad sobre esta ciudad de Barcelona y sus gentes, y sobre el mundo entero. Que estas aguas fecundas llenen de fe y vitalidad apostólica a esta Iglesia archidiocesana, a sus pastores y fieles.

7 nov. 2010

Vivir con fe

Vivir con fe significa saber advertir esa presencia que incesantemente nos ama y obsequia. Cada momento de nuestra vida es un momento de encuentro con esta presencia que nos ama, aunque no lo experimentemos.

5 nov. 2010

Pensando en la visita del Papa

El Papado nos pide amor del bueno, amor que se pierde en el mismo amor de Dios.
Hay que amar como Dios, pero hay que amar en la fe. Hay que amar sin compensaciones, sin experiencias de amar. Hay que amar hasta dar la vida por la Iglesia, por cada hermano. Hay que amar valientemente sin ahorrar nada; pero con blandura, con abertura de alma, con alegría.
Teresa Ortega, OP

2 nov. 2010

Desde la eternidad

Todo hombre es mi hermano; y ese hermano que ha cruzado la frontera y que me está haciendo señas desde la Casa del Padre, es más hermano.
Que nuestros hermanos establecidos ya en la eternidad, nos sirvan para descubrir la verdadera fraternidad, que es más fuerte que la muerte.
Teresa Ortega, OP

31 oct. 2010

Festividad de Todos los Santos

Es difícil mantener siempre con ilusión un latido vital, sin descanso, sin pérdida de vibraciones. Es difícil pero es santificador. Ese es, sin duda, el mejor milagro de la vida de los santos.

Teresa Ortega, OP

29 oct. 2010

Pedid y recibiréis

El abandono para que sea auténtico y engendre paz, es preciso que sea pleno...
Por ello implica una parte inevitable de renuncia y esto es lo que nos resulta más difícil...
El abandono no es natural, es una gracia que hay que pedir a Dios nos la concederá si oramos con perseverancia "Pedid y recibiréis".
El abandono es un fruto del Espíritu Santo que el Señor no niega al que lo pide con fe: "Si vosotros siendo malos sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, cuanto más vuestro Padre, dará el Espíritu Santo a los que se lo piden"

Jaques Philippe

28 oct. 2010

Santos

Hay que reemprender el vuelo hacia la santidad y mirar hacia las cumbres con mirada de águila y con ojos de fuego. La Iglesia quiere santos, sólo los santos revolucionan el mundo.
Teresa Ortega, OP

26 oct. 2010

Si poco fue el amor en nuestro empeño,
de darle vida al día que fenece,
convierta en realidad lo que fue un sueño,
tu gran Amor, que todo lo engrandece.

25 oct. 2010

¿encorvados?

En el Evangelio de hoy se lee entre otras cosas que "había una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada, y no podía en modo alguno enderezarse. Al verla Jesús, la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad». Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó, y glorificaba a Dios."
Siempre me impresionó esta perícopa por lo personal que la encuentro. Todos tenemos algo que nos hace estar encorvados, algo que no nos permite enderezarnos, y por eso en una situación u otra no conseguimos "elevar" la mirada a lo alto.
Pero la mujer, simplemente, se nos dices, estaba en la sinagoga, no le pidió a Jesús que la curase ni nada por el estilo, simplemente estaba. Pues en muchas ocasiones la oración es esto mismo, estar, simplemente estar encorvados frente a Jesús, y cuando El quiera nos dirá "quedas libre de tu enfermedad" es cuestión de saber esperar, Dios tiene su momento para para cada uno, ¿sabremos perseverar?...

22 oct. 2010

Cuando viene el dolor,
unirlo rápidamente AL CORAZÓN DEL PAPA,
entrar en el CORAZÓN DE LA IGLESIA,
introducirse en el CORAZÓN DE CRISTO.
Teresa Ortega, OP

19 oct. 2010

¿Miedo?

¿Miedo? pero si Dios es tu Padre,
tu Esposo, tu Amigo, tu TODO...
Nada temas.
Él está contigo siempre...siempre.
Lo difícil, lo hace fácil;
lo aspero, llano;
lo imposible, posible.
¡Así es nuestro Dios!
Teresa Ortega, OP

17 oct. 2010

Descanso y justicia

Puedes descansar tranquilo,
porque hay uno que cuida de ti,
hay uno que no duerme,
hay uno que no reposa,
puedes descansar a gusto,
tu guardián no duerme.

Él siempre vigila,
Él siempre vela tu sueño y tu descanso,
deja que brote en ti la confianza,
deja que la confianza madure en tu corazón.

El sueño es una maravillosa criatura de Dios,
existe hoy la enfermedad del sueño,
mucha gente no descansa,
mucha gente no duerme,
mucha gente tiene que recurrir
... a fármacos, a somníferos ...
para introducirse en el sueño,
el sueño es una maravillosa criatura de Dios,
el sueño es una caricia de Dios,
es una caricia de su inmensa ternura.

Vive entregado a esa firmeza,
vive confiado a esa promesa,
vive confiado en que tu guardián no duerme,
no duerme ni reposa el que es guardián de Israel.

Él no descansa,
Él no conoce el descanso,
Él ha creado el descanso para nosotros,
Él ha creado el sueño para nosotros,
puedes descansar,
no duerme ni reposa el guardián de Israel.

Puedes quedarte...
tranquilo, descansado,
porque Él siempre cuida de ti.
Puedes dejar en Él todos tus cuidados,
puedes descargar sobre Él
todas tus angustias o todas tus inquietudes,
toda tu agitación,
puedes dejar en Él toda tu vida,
porque no duerme ni reposa el guardián de Israel.
P. Moratiel, OP
Este Dios que no duerme ni reposa es el que "hará justicia" a los que le "claman día y noche", como dice el evangelio de hoy, contando siempre en que nosotros somos hoy, las manos y los pies de Jesús vivo en este mundo tantas veces injusto.

15 oct. 2010

Presencia

Orar es un percibir la Presencia del eterno Ausente,
saberse asombrar y admirar de esa oculta Presencia y
saberla respirar con la invocación de Su Santo Nombre.

14 oct. 2010

Gratitud a Dios

DAD GRACIAS AL SEÑOR PORQUE ES BUENO,
PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA.
Se ha manifestado una vez más en los mineros rescatados.

13 oct. 2010

Esperar

Esperemos contra toda desesperanza,
Dios todo lo puede,
confiemos en El y
todo se hará posible.

12 oct. 2010

Virgen del Pilar


Apoyarse en la roca de la Madre es ir seguro por el desierto.

Avanza. Su columna fuerte es la respuesta a tus gritos y a tus deseos.


Teresa Ortega,OP

8 oct. 2010

Dios y la nube


"Dijeron a Moisés: Háblanos tú, y te escucharemos; pero que no nos hable Dios, no muramos" (Ex 20,19)
"Yavé dijo a Moisés: vendré a ti en densa nube" (Ex 19,9)

Hay nubes que anuncian agua, nubes que prometen buen tiempo, nubes grises, nubes blancas, nubes fugaces, nubes viajeras, nubes barrocas y redondas, nubes silenciosas y ruidosas, nubes sin periferia, dilatadas e invasoras, nubes tormentosas, violentas, avasalladoras, nubes destructoras y mortíferas. Pero la nube del Éxodo es acogedora, y está como embarazada de vida.

Es una nube pronta a albergar a Moisés, sin ahogarle, sin asfixiarle. Así, en la nube Moisés se hace huésped del silencio de la montaña, alojado en la nube; se deja aprisionar y acariciar por ella. Porqué Moisés no percibe como peligroso avanzar en la escalada de la montaña y dejarse envolver por la nube.

Es ésta una nube que a la par esconde y muestra a Dios; es una nube limpia, sin salpicaduras de polución ninguna. Todo se vuelve luz. En la oscuridad, en la noche negra, en la nube se aloja también Yavé. Como Dios guía, como Dios próximo. Y la nube se convierte en un espacio de contacto con Dios.

Cada uno, cada ser humano, es solicitado por la nube, por el silencio. Cuando el hombre se interna en sí mismo, se sumerge y atraviesa una nube, un silencio, hasta acercarse al fondo de sí mismo. Allí encuentra a Dios y a los demás. En la voluntad de silencio se busca, sin que se exprese, la luz, la presencia. Es como volver de la noche al amanecer, de la periferia a la interioridad. Siempre se va al silencio, a la nube, atraídos por una llamada íntima.

El silencio nos permite llegar sanos y salvos a la zona más nuestra. Otra cosa significaría amputar la interioridad, excluirla. Y la peor enfermedad es vivir sin solidaridad consigo mismo. Porque vivir en el exterior, no sólo es hacerse cómplice de la oscuridad, sino que vuelve al hombre un pseudo-sí mismo, pues le falta el estilo plenario del ser.

Más allá de la nube está el cielo puro, sin contaminación. Aunque por debajo haya tormenta, y hoscos y vendavales. En el silencio la palabra repercute en la cavidad entera de nuestro corazón, y suena a cercanía, y sabe a presencia. Por dentro el silencio es palabra, comunión, luz; por fuera puede tener un aspecto sombrío y de soledad. Por eso al principio el silencio no entusiasma ni apasiona. Pero es ahí donde Dios habla y revela lo oculto.

Al revés del silencio, el ruido por fuera es placer, esparcimiento, diversión quizá, y por dentro es aislamiento, desolación y hasta destrucción y desintegración. En cambio el silencio nos membra y nos armoniza.

Dios dentro de la nube. Dios dentro del silencio. Dios próximo a lo oscuro, al anochecer, al sufrimiento incluso.

Dios se da, se entrega en la nube, en el silencio. Y lo que importa es que Él se vierta al corazón. Por eso no hay que temer nada, ni tender a otra cosa. Aunque un enjambre de deseos nos envuelva. En la nube hay una presencia. En el silencio hay una palabra. El hombre toma posesión de sí mismo en el silencio.


P. Moratiel, OP

7 oct. 2010

Festividad de Nuestra Señora del Rosario

¡Madre!
que oiga en tu regazo maternal
todos los misterios de mi Rosario,
desde la Encarnación al Gólgota.
Y que los viva.

Teresa Ortega, OP

6 oct. 2010

2º misterio luminoso: Las Bodas de Caná

En Caná de Galilea, Jesús realizó "su primer signo" casi, podríamos decir, sin verdadera necesidad.
María, su Madre , le dijo: "No tienen vino"; y el Señor transformó el agua de las tinajas en un vino de solera, ¿era necesario?...
El vino, no es el pan, necesario para el sustento humano; ni la carne, ni las viandas que son propias de una fiesta; pero lo que da plenitud en una celebración "de bodas" es el vino.
También en nuestras vidas falta "vino", ése que hace que la vida sea plena a totalidad, ése que hace que la boda de Cristo con la humanidad sea una auténtica fiesta, una auténtica celebración.
Ese vino, es símbolo de cosas que pueden parecer innecesarias: una sonrisa, un gesto amable, un servicio gratuito, palabras impropias que podemos omitir, una cierta plenitud en el renacimiento propio, y un sinfin de gestos pobres, que en sí no son milagros aparentes, pero que son como el vino, que dan sabor y calor a nuestra existencia cotidiana.
Que Santa María, la Virgen Madre, que nos conoce mejor que nadie, también se acerque hoy a Jesús y le diga, "no tienen vino", y podemos celebrar feliz y pleno este día de bodas.

4 oct. 2010

En la festividad de san Francisco

¡Escuchad, trabajadores, puestos por este Padre a trabajar en su viña para arrancar las espinas de los vicios y plantar las virtudes! En verdad que Domingo y Francisco son dos columnas de la santa Iglesia: Francisco principalmente con la pobreza, que le es propia, y Domingo con la ciencia.

1 oct. 2010

Octubre mes del Rosario

Mes de octubre --- Mes del Rosario

Santa María del Rosario, ruega por nosotros.
Virgen de las Victorias, ruega por nosotros.

24 horas tiene un día y en 24 minutos se reza un Rosario.
Cada día un rosario. ¿Podremos intentarlo este mes?
El mundo está ardiendo; muchas familias rotas; los niños explotados, abusados, maltratados, no nacidos; los ancianos abandonados; muchas personas son víctimas del terrorismo, la violencia, la guerra; el hambre hace estragos y mueren al día miles y miles de seres humanos; el sida, el cáncer y un sinfín de enfermedades hacen amarga la existencia de muchas personas…el Papa, las necesidades de la Iglesia y, tantas y tantas cosas... el mundo sufre y necesita alguien que le consuele, que le ayude, que le dé un sentido lleno de esperanza. ¿Por qué no se lo pedimos a la Virgen- Madre?
En cada Avemaría, un ruega por nosotros, por este mundo que tanto necesita y que tanto Te necesita, Madre. Ruega, ruega por nosotros, ahora y en la hora de la muerte.
No es tan difícil; aprovechemos nuestra caminar por las calles, la espera del autobús, la subida en el ascensor, el descanso en el trabajo, un rato al iniciar el día o al final de la jornada. El amor inventa mil modos y maneras. Sólo son 24 minutos a lo largo de las 24 horas de cada día, apostando por la Vida, por la Paz, por el Amor, de manos de María Santísima del Rosario.

La Virgen se lo merece y, el mundo, nuestros hermanos lo necesitan.

28 sept. 2010

Al finalizar los Ejercicios Espirituales

Tengo que cambiar, Jesús...,
tengo que hacerme Tú mismo.
.
Tengo que ser el Jesús manso...,
el Jesús dulce...,
el Jesús compasivo y comprensivo...,
el Jesús paciente...,
el de la mirada penetrante y amorosa...
.
Jesús, quiero ser Tú..., y siendo,
no hablando, ni haciendo, sino siendo.
.
Teresa Ortega, OP

24 sept. 2010

Presente

El silencio nos ayuda a vivir en el presente.
Tenemos necesidad de apartarnos de lo que no es (pasado o futuro), para poder abrir nuestros ojos a todo lo que es (presente); sólo así nos encontraremos con Dios, y esto es lo único que importa.

19 sept. 2010

Sanación

El simple hecho de elegir mirar a los demás
con comprensión y compasión,
es el primer paso
hacia la sanación.
B.J. Pierce, OP

3 sept. 2010

Silencio

Entremos en la espesura de ese “solo Dios”… en ese silencio profundísimo donde ya nada hace ruido, donde todo se ha callado, donde el rumor de las cosas no llega, donde no se percibe más que el rumor denso e impresionante de la más honda y profunda soledad…
Silencio profundísimo es el silencio que se hace allá en lo más hondo del alma.
Teresa Ortega, OP

29 ago. 2010

Hombre nuevo

El hombre nuevo es un hombre cristificado...brota del amor de Cristo y de su Cruz.
Arrímate a Jesús, únete a su alma, abísmate en su misterio...y de ese arrimo misterioso saldrá tu vida nueva.
Teresa Ortega, OP

25 ago. 2010

Abandono

Que el hombre se abandone simplemente, nada pida, exija nada. Se contente con tener en Dios su pensamiento, su amor. Arroja, pues, todas tus cosas en este Dios desconocido, también tus defectos y pecados, y todo cuanto puedas proyectar con tus acciones. Ponlo todo en El con gran fervor. En la oscura, desconocida voluntad de tu Señor. Fuera de aquí, un tal hombre no debe jamás perseguir nada, ni querer de algún modo reposar o actividad, ni esto ni aquello, ni tal estado ni el otro. Sólo abandonarse simplemente en la desconocida voluntad de Dios.
Taulero

20 ago. 2010

Dios y tú

Déjate coger por los dedos de Dios y en esa red misteriosa que El sea Dios en ti. El tu Dios, tú la nada; El, el fuego, tú, la paja que se deja abrasar; El, el huracán, y tú la hojita devorada por su furia divina. El, DIOS...EL TODO; y tú la nada arrojada a su entraña misteriosa y perdida en su volcán rugiente...
Teresa Ortega, OP

17 ago. 2010

Búsqueda

Proclo, un filósofo pagano, lo llama sueño, silencio, reposo divino, y dice: «Hay en nosotros una búsqueda secreta del Uno, que sobrepasa mucho la razón y la inteligencia. Si el alma se recoge en este búsqueda, se hace divina y divinamente vive».
El hombre, por el contrario, se ocupa de las cosas exteriores y sensibles, está en actividad, no puede saber nada de esa búsqueda y ni siquiera cree que existe en él este tesoro. El impulso substancial, la raíz, está puesta en nosotros de tal modo que es planta con fuerza eterna de arrastre y atracción. El impulso substancial tiene inclinación eterna, profunda, de volver a su origen. Inclinación que no se extingue jamás, ni siquiera en el infierno. Esto constituye el mayor sufrimiento de los condenados, porque nunca pueden lograr satisfacer la radical tendencia de ir a Dios.
Taulero

14 ago. 2010

María Assumpta-15 agosto

Si tú fueras un eco de nuestra Madre buena, tu paso por la vida sería una visita de alegría a las almas...como visita el sol a los hombres, como visita la lluvia a la tierra reseca. Así podrías ser tú para las almas, una sonrisa de Dios para todos.
Teresa Ortega, OP

12 ago. 2010

Dentro del alma

La búsqueda interna...Consiste en que el hombre entre en su propio fondo, en lo más íntimo de sí mismo, y busque al Señor de la manera que nos ha sido indicada cuando El dijo: «El Reino de los cielos está dentro de vosotros)) (Lc 17,21). El que quiere encontrar el Reino, que no es otro que Dios con todas sus riquezas, y su propia esencia y naturaleza, le debe buscar donde se halla, es decir, en el fondo más íntimo, profundo centro, donde El está mucho más íntimamente junto al alma, mucho más presente que ella lo es a sí misma. Este fondo debe ser buscado y encontrado. Debe el hombre entrar en esta casa renunciando a sus sentidos, a todo lo que le sea sensible, a todas las imágenes y formas particulares que los sentidos le hayan dejado impresas. Impresiones de la imaginación y sentidos. Sí. Incluso sobrepasar las representaciones racionales, operaciones de la razón, que sigue las leyes de la naturaleza y propia actividad.
Cuando el hombre entra en esta mansión, y allí busca a Dios, el Señor es quien cambia el alma de arriba a abajo.

Taulero

9 ago. 2010

Llamada

Desde siempre te ha llamado...Que hasta siempre sea tu respuesta. El ha puesto sus ojos en ti. No puedes tú poner los ojos fuera de Él.
Teresa Ortega, OP

7 ago. 2010

Santo Domingo y la oración

Cuantos vivieron con Domingo y cuantos se acercaron a él poco o mucho, insisten en la intensidad de su oración. Domingo ora como respira. Pasa lo mejor de su vida orando. Entra en la oración con la misma naturalidad y tan rápidamente como otros entran en el sueño. Dormirse espontáneamente es una prerrogativa de la infancia. Domingo es un niño según el evangelio, un niño que se sumerge en la oración al primer momento que se le presenta. Y sobre todo durante la noche. Para él la noche se ha hecho para rorar.
Domingo, como lámpara que brilla en la noche, practica el precepto del Señor:”Estad en vela, pues, orando en todo tiempo” (Lc. 21, 36). No ora sólo con la boca. Todo él se convierte en oración, ora con el cuerpo y con el alma. Se inflama por su Señor; arde en amor por Él. La oración responde a un imperativo: no hay tiempo que perder, pues lo que se pierde son almas los que sufren corren el peligro de desesperarse. Hay que intervenir inmediatamente.
Siguiendo a santo Domingo aprendemos a orar con todo el ser. Para poder imitarlo, hace falta observarlo…El contenido de su oración se expresa en sus actitudes, que hablan por sí mismas. He aquí algunos momentos esenciales.
Para estar realmente presente ante la presencia real de Aquel a quien nos dirigimos, es necesario primero prosternarnos con fe ante Él. Así a veces se inclinaba humillándose ante el altar, como si Cristo, representado en él, estuviera allí real y personalmente:
Para expresar la actitud de humildad, la única conveniente para quien es consciente de su indignidad, hay que pegarse a la tierra y prosternar profundamente el cuerpo, arrastrando así todo nuestro ser. Oraba también con frecuencia santo Domingo postrado completamente, rostro en tierra.
Como la oración del cristiano es ante todo imitación de Cristo orante, y ya que la oración de Cristo alcanza su perfección en la cruz, el cristiano sabe que debe pasar por la cruz para llegar a la verdadera oración. Contemplar la cruz, abrazarla, pegarse a ella –tal como fra Angélico pintó tan frecuentemente a santo Domingo- es prolongar el sacrificio dela misa, es entraren la oración misma de Jesús. A Domingo le gustaba sobre manera contemplar el crucifijo: se volvía hacia el crucifijo, lo miraba con suma atención y se arrodillaba una y otra vez. (…)
Domingo está sumergido en la oración como en un recipiente que lo decanta, lo purifica, lo transforma y destila todos sus pensamientos al igual que todos sus impulsos, para hacer de él una ofrenda pura. No es tanto que rece con su cuerpo, sino que su cuerpo se ha convertido en oración.
No ora por él. Como Cristo, reza por los demás. Deja que el Señor inaugure en él esa nueva forma de la creación que quiere para el mundo entero. “La creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto”.
Alain Quilici

1 ago. 2010

Desasimiento

¿En qué consiste la desnudez espiritual? Consiste para el hombre en separarse por completo de todo lo que no es pura y simplemente Dios, ver si Dios sólo es el objeto de su intención. Si descubre algún otro deseo no relacionado con Dios, que lo corte y eche fuera. Esto, por lo demás, no es exclusivo del hombre noble y consagrado a la vida interior. Es deber de toda persona honrada. Hay, en verdad, muchas y honradísimas gentes que hacen cosas muy laudables, pero que no saben nada de la vida interior. Tienen asimismo obligación de examinar aquello que les podría separar de Dios a fin de abandonarlo por completo. Tal desapego es absolutamente necesario para quien desee recibir al Espíritu y sus dones. No ha de buscarse más que a Dios y desasirse de todo aquello que le desagrade.
Taulero

27 jul. 2010

Los cuarenta años

El hombre no hallará paz verdadera hasta los cuarenta años de edad. No será en su corazón un hombre celestial antes de haber cumplido dicha edad. ¡Tantas cosas le tienen ocupado! La naturaleza le impele de acá para allá inestable, emprende cosas diversas, es el yo quien domina cuando se creía que era Dios. No se puede quemar etapas, no puede el hombre antes de tiempo llegar a la paz verdadera y perfecta y hacerse del todo celestial. Sólo es posible por gracia de Dios, dada con abundancia excepcional, como ha sucedido en muchos casos.
El hombre debe esperar aún diez años más, para que le sea dado realmente el Espíritu Santo, el Consolador, el Espíritu que enseña todas las cosas de Dios. Llegan los cuarenta años; hombre reposado, celestial y divino, naturaleza vencida.
Diez años más, los cincuenta. El Espíritu Santo le será dado de modo más noble, que les enseñe toda la verdad en cuanto es posible aquí alcanzarla. En estos diez años, si el hombre ha llegado a vida divina y la naturaleza está vencida, llegará a recogerse, a sumergirse, a fundirse en el sumo y purísimo bien de la divinidad. Simplicidad donde la noble chispa de vida interior, estrella, precio del alma, atrae y torna a su origen con movimiento de amor parecido a aquel de donde brotó. Donde este reflujo se cumple, toda deuda está pagada, aunque iguale a la de todos los hombres que hayan vivido desde el origen del mundo. Gracia y felicidad rebosan ya. El hombre está divinizado.

Taulero

16 jul. 2010

Calma en la tempestad

Debemos estar, además, prevenidos sobre esto: el hombre que busca puramente a Dios experimenta a veces cierta angustia y tristeza. Teme que sus esfuerzos y trabajos sean perdidos. Esto proviene a veces de temperamento melancólico, clima, impresiones ingratas. También del enemigo, que busca por todos los medios turbar la paz de hombres tan nobles. Hace falta entonces armarse de paciencia. Algunos se hacen violencia por desechar la tristeza, hasta causarse dolores de cabeza. Otros acuden a médicos y a los amigos de Dios en busca de consejo.
Tratan de evadirse y liberarse y no consiguen más que aumentar la turbación. Cuando estalla una terrible tempestad en el alma, el hombre deber proceder como hace la gente en las tormentas de lluvia y granizo, se refugian en cobertizos hasta que pase el mal tiempo. Así debe hacer el hombre que tiene realmente conciencia de no querer ni desear algo fuera de Dios. En la hora de la tentación y hasta hallar su calma, ha de evadirse prudentemente de sí mismo, refugiarse en abandono y esperar a Dios en la angustia. ¡Quién sabe dónde y en qué forma le agradará a Dios venir y darle sus dones! Que el hombre se mantenga, pues, en dulce paciencia, en el puerto de la divina voluntad.

Taulero

1 jul. 2010

Idolos de Egipto- A oscuras

Cuando el Niño Jesús entró en Egipto, los ídolos se derrumbaron a su paso. Cualquier cosa, por buena y santa que parezca, si impide que Dios nazca interiormente en nuestras almas, eso será los ídolos de Egipto para ti. "Yo he venido -dice el Señor- a traer espada. He venido a enfrentar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra y sus propios familiares serán los enemigos de cada cual" (Mt 10,34). Tus peores enemigos son en verdad los más íntimos a ti. Las múltiples imágenes con que aprisionas al Verbo le oscurecen e impiden nacer, aunque la paz de su presencia no se ausente por completo. Esta paz en plenitud, tan limitada por la culpa, viene a ser la madre del nacimiento de Dios en el alma.
Debes, pues, conseguir pleno silencio con frecuencia, hasta vivirlo habitualmente. La repetición de actos llevar a pleno dominio, pues lo que resulta imposible a los bisoños, no implica la menor dificultad para el experto. La costumbre hace maestros.

Dios obra sin imagen, sin medios. Lo mismo el hombre. Cuanto más desnudo está de imágenes, cuanto más se interiorice, cuanto más de todo se ha olvidado, tanto más se acerca al modo de obrar de Dios. En tal sentido el divino Dionisio invita y exhorta a Timoteo, su discípulo, diciendo: "Tú, en cambio, Timoteo carísimo, ejercítate en la contemplación de lo divino. Deja los sentidos y las operaciones del espíritu, las cosas sensibles y las inteligibles, las que son y lo que no es. Únete a aquel que está sobre toda sustancia y toda ciencia. Encamínate a El dejando dormidas tus potencias, saliendo de ti mismo. De todas las cosas por completo liberado y puramente trascendiendo vuela al rayo suprasubstancial de la tiniebla divina. En desnudez total, en plena libertad". Así, así es de todo punto necesario desprendernos de las cosas. A Dios le disgusta actuar sobre representaciones de la imaginación. El actúa en el alma, en su misma esencia sin que nadie conozca su divino hornaguear.
Taulero

19 jun. 2010

Vacío y plenitud. Silencio del alma.

Vacío y plenitud
Si de tal modo el hombre preparase su morada, el fondo del alma, Dios lo llenaría sin duda alguna, lo colmaría. Romperíanse, si no, los cielos para llenar el vacío.
La naturaleza tiene horror al vacío, dicen. ¡Cuanto más sería contrario al Creador y su divina justicia a abandonar a un alma así dispuesta!. Elige pues una de dos. Callar tú y hablar Dios o hablar tú para que El calle. Debes hacer silencio.
Entonces ser otra vez pronunciada la palabra que tú podrás entender y nacer Dios en el alma. En cambio, ten por cierto que si tú insistes en hablar nunca oír s su voz. Lograr nuestro silencio, aguardando a la escucha del Verbo es el mejor servicio que le podemos prestar. Si sales de ti completamente, Dios de nuevo, se te dará en plenitud. Porque en la medida que tu sales, el entra. Ni más ni menos.
Silencio del alma
A ese sosiego del espíritu se refiere el cántico de la Misa que comienza: "Cuando un sosegado silencio todo lo envolvía" (Sb 18,14). En pleno silencio, toda la creación callaba en la más alta paz de media noche. Entonces, oh Señor, la palabra omnipotente dejó su trono por acampar en nuestra tienda.
Ser entonces, en el cenit del silencio, cuando todas las cosas quedan sumergidas en la calma, sólo entonces se hará sentir la realidad de esta Palabra. Porque, si quieres que Dios hable, hace falta que tú calles. Para que El entre, todas las cosas deberán haber salido.

Taulero

31 may. 2010

Comienza el camino

Introversión
"Es de todo punto necesaria la vuelta al interior, entrar dentro de nosotros mismos, para que Dios nazca en el alma. Apremia lograr un fuerte impulso de recogimiento, recoger e introducir todas nuestras potencias, inferiores y superiores, y trocar la dispersión en concentración, pues, como dicen, la unión hace la fuerza.
Cuando un tirador pretende golpe certero en el blanco cierra un ojo para fijarse mejor con el otro. Así el que quiera conocer algo a fondo necesita que todos sus sentidos concurran en un punto, dirigirlos al centro del alma de donde salieron.
Al encuentro del Señor
Así nos habremos dispuesto para salir al encuentro del Señor. Salgamos ahora fuera y avancemos por encima de nosotros mismos hasta Dios. Se necesita renunciar a todo querer, desear o actuar propio. Nada más que la intención pura y desnuda de buscar sólo a Dios, sin el mínimo deseo de buscarse a sí mismo ni cosa alguna que pueda redundar en su provecho. Con voluntad plena de ser exclusivamente para Dios, de concederle la morada más digna, la más íntima para que El nazca allí y lleve a cabo su obra en nosotros, sin sufrir impedimento alguno.
En efecto, para que dos cosas se fusionen es necesario que una sea paciente y la otra se comporte como agente. Únicamente cuando está limpio el ojo podrá ver un cuadro colgado en la pared o cualquier otro objeto. Imposible si hubiera otra pintura grabada en la retina. Eso mismo ocurre con el oído: mientras que un ruido le ocupa está impedido para captar otro. En conclusión, el recipiente es tanto más útil cuanto más puro y vacío.
A esto se refiere San Agustín cuando dice: "Vacíate para llenarte, sal para entrar". Y en otro lugar: "Oh tú, alma noble, noble criatura, ¿por qué buscas fuera a quien está plena y manifiestamente dentro de ti? Eres partícipe de la naturaleza divina ¿por qué, pues, esclavizarte a las criaturas? ¿qué tienes tú que ver con ellas?".


Taulero

Sólo Dios

No soy bufón que haga reír a cortesanos, ni  marioneta movida por dedos sin cristal. No, no cambiaré por caprichos humanos s...