6 jun. 2017

Tiempo


Vivimos en la plenitud del tiempo: cada momento es el tiempo de Dios. La oración nos permite darnos cuenta de que ya tenemos lo que buscamos, no necesitamos ir corriendo detrás de ello. Todo el tiempo está allí a nuestra disposición; si nos damos tiempo, Él se nos manifestará.


1 comentario:

Ricardo Guillermo Rosano dijo...

Hace unos diez años, cuando el actual pontífice era nuestro obispo -en una misa diocesana de niños- me quedó grabado en la mente y el corazón una idea y una realidad que nos enseñaba: el hoy de la salvación, ese kairós que es bendición y en donde todo se decide por su misericordia, urdimbre entre la fé y su amor infinito.

Un abrazo grande

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